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Sé que esto puede salirme muy mal, pero igual lo voy a probar,
no voy a dejarte pasar. Atravesando montañas, desiertos y mares, bares, aduanas y parques para pasar el invierno con vos. Voy a usar el poder de las palabras, pulirlas de a una y dejarlas en tu cama y que la música te hable por mí,
y que la música te hable de mí.
Todos los caminos a vos, una dirección. Todos los caminos a vos, no me puedo perder. Voy a dejar que siga guiándome el destino, intuición, corazón, música, amigos. Nada de esto puede fallar, todo eso puede fallar.
Y sé que esto puedo salirme muy mal, pero igual lo voy a probar,
no voy a dejarte pasar.
(Sanca, Todos los caminos. 2010)
(Nunca pensé que un viaje en taxi podría llegar a ser tan genial).
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17 may 2013
Noches blancas (1848)
13 may 2013
25 abr 2013
♥
No sé por que gasté mi tiempo mirándote a los ojos.
Sólo sé que fue lo mejor que hice en mi vida.
Puedes oir lo que digo?
Apenas estoy susurrando en tu oído,
tendrás que hacer mucho silencio.
Sólo sé que fue lo mejor que hice en mi vida.
Puedes oir lo que digo?
Apenas estoy susurrando en tu oído,
tendrás que hacer mucho silencio.
12 abr 2013
6 abr 2013
Ring of fire
Love is a burnin' thing,
and it makes a fiery ring.
Bound by wild desire,
I fell into a ring of fire.
I fell into a burnin' ring of fire,
I went down, down, down
and the flames went higher,
and it burns, burns, burns,
the ring of fire, the ring of fire.
The taste of love is sweet
when hearts like ours meet.
I fell for you like a child,
oh, but the fire ran wild.
(Cash, 1963). Versión de J. Phoenix (Walk the line, 2005).
Nota: La música te salva. Estás ahí, a punto de apretar el gatillo, el arma junto a tu sien. Estás ahí, dispuesto a cruzar la avenida en plena noche sin mirar. Estás ahí, justo en el borde del puente y soltando los dedos de a uno. Pero de pronto empieza a sonar en tu cabeza una canción. Y te salva. La música te salva.)
and it makes a fiery ring.
Bound by wild desire,
I fell into a ring of fire.
I fell into a burnin' ring of fire,
I went down, down, down
and the flames went higher,
and it burns, burns, burns,
the ring of fire, the ring of fire.
The taste of love is sweet
when hearts like ours meet.
I fell for you like a child,
oh, but the fire ran wild.
(Cash, 1963). Versión de J. Phoenix (Walk the line, 2005).
Nota: La música te salva. Estás ahí, a punto de apretar el gatillo, el arma junto a tu sien. Estás ahí, dispuesto a cruzar la avenida en plena noche sin mirar. Estás ahí, justo en el borde del puente y soltando los dedos de a uno. Pero de pronto empieza a sonar en tu cabeza una canción. Y te salva. La música te salva.)
15 mar 2013
Premonición
Yo te voy a esperar,
escondida en las sombras.
Mis ojos son pacientes,
pueden ser incluso,
más pacientes que yo misma.
Permanecerán fijos en tu casa,
no me permitiré siquiera parpadear.
Seguiré observándote, siempre.
Me prometí estar atenta,
atenta a la más mínima señal.
Mis ojos no sienten el frío,
no sienten hambre.
No tienen pensamientos.
Toda mi energía concentrada,
conectada a tus movimientos.
Y cuando te decidas
a dar un paso hacia mí,
hacia adelante,
también en ese momento estaré observando.
Justo en ese instante tendré mi recompensa,
de tantas noches de espera.
Será todo tan rápido que no sé si llegarás a sentirlo.
Mis largos dientes en tu cuello, la sangre caliente en mi boca.
Tu carne desgarrada y llegará tu muerte, irreversible.
No tengas miedo,
ya es un hecho.
Cuando llegue el momento,
no voy a dudar.
(Nota: la imagen es de una célula NaturalKiller, algo así como las asesinas seriales del cuerpo. Descubrí que estudiar Inmuno y viajar en colectivo también inspiran!)
26 feb 2013
wow
Y ese momento, en el que llegás a tu casa, lo mirás a los ojos y te das cuenta que te enamoraste de alguien más, es tan extraño, que nadie, pero nadie en este mundo podría decir si las lágrimas que llorarán esa noche serán de tristeza o de felicidad.
22 feb 2013
21 feb 2013
FELICIDAD!
Aprobé jejee!! Todavía no lo puedo creer... Que hermoso es cuando tanto, tanto esfuerzo nos permite cumplir un sueño más. Orgullo!
Gracias a todos los que me mandaron buena onda, todos los que estuvieron conmigo dándome fuerzas para seguir y no rendirme nunca. Gracias, realmente me ayudaron mucho ♥
Gracias a todos los que me mandaron buena onda, todos los que estuvieron conmigo dándome fuerzas para seguir y no rendirme nunca. Gracias, realmente me ayudaron mucho ♥
1 feb 2013
Te doy mis ojos
Cuatro años casada, pero sólo el primero había sido feliz, normal. El resto fue una pesadilla, vivir con miedo. Eso. Vivir con miedo de él.
Un día F. apareció en mi vida, como siempre suceden esas cosas de la manera más imprevista. Con el tiempo él me contó que le gusté apenas me vió, que se enamoró de mí. Yo no. Yo lo quería, pero enamorarme no. No era capaz de eso en un momento donde había tanta violencia en mi vida. No sé porque empecé a contarle lo que me pasaba, los maltratos, los golpes, las amenazas. Supongo que fue por lo normal, intentar aminorar el peso, sentirse comprendida… esa estúpida costumbre de necesitar que alguien te diga que tenés razón, pobrecita. Porque estaba cansada de inventar excusas que justifiquen las marcas, los hematomas en los brazos, en la espalda. Cansada de aguantar las ganas de llorar. Y para putearlo juntos, también.
Es verdad, lo había dicho una vez. Una sola vez tiró la frase de una y ahí quedó. “Yo mataría por vos”. Pero quien puede darle importancia a una frase así? Quién puede tomárselo en serio? Yo me quise olvidar de esas palabras, restarles relevancia y lo logré. Cuando uno se enfrenta a algo brutal, a una situación violenta e irreversible, trata de que se termine. Que se termine rápido y bien, si se puede.
Pero es impresionante como se dan las cosas, todo tiene un sentido. Esa semana había sido terrible, mi marido me había pegado todos los días, yo casi no dormía, estaba aterrada. Me acuerdo que el jueves a la mañana muy temprano pude escaparme de casa y encontrarme con F. No tuve fuerza para contarle, lloré hasta que me sentí mejor, hasta que pude respirar. Me acuerdo también que no me decía nada y yo me moría de pena de verlo triste por mí. No hablamos de nada, de nada en absoluto. Creo que los dos sentimos tácitamente que ese era el límite, que yo había llegado al borde. Me fui una hora después y creo que quedamos en vernos la próxima semana, cuando se pudiera, cuando yo pudiera.
Ese día volví a casa de noche, era muy tarde. F. me estaba esperando sentado en la mesa de la cocina. El arma apoyada en la mesada. “No te preocupes”, me dijo, “ya limpié la sangre”.
Un día F. apareció en mi vida, como siempre suceden esas cosas de la manera más imprevista. Con el tiempo él me contó que le gusté apenas me vió, que se enamoró de mí. Yo no. Yo lo quería, pero enamorarme no. No era capaz de eso en un momento donde había tanta violencia en mi vida. No sé porque empecé a contarle lo que me pasaba, los maltratos, los golpes, las amenazas. Supongo que fue por lo normal, intentar aminorar el peso, sentirse comprendida… esa estúpida costumbre de necesitar que alguien te diga que tenés razón, pobrecita. Porque estaba cansada de inventar excusas que justifiquen las marcas, los hematomas en los brazos, en la espalda. Cansada de aguantar las ganas de llorar. Y para putearlo juntos, también.
Es verdad, lo había dicho una vez. Una sola vez tiró la frase de una y ahí quedó. “Yo mataría por vos”. Pero quien puede darle importancia a una frase así? Quién puede tomárselo en serio? Yo me quise olvidar de esas palabras, restarles relevancia y lo logré. Cuando uno se enfrenta a algo brutal, a una situación violenta e irreversible, trata de que se termine. Que se termine rápido y bien, si se puede.
Pero es impresionante como se dan las cosas, todo tiene un sentido. Esa semana había sido terrible, mi marido me había pegado todos los días, yo casi no dormía, estaba aterrada. Me acuerdo que el jueves a la mañana muy temprano pude escaparme de casa y encontrarme con F. No tuve fuerza para contarle, lloré hasta que me sentí mejor, hasta que pude respirar. Me acuerdo también que no me decía nada y yo me moría de pena de verlo triste por mí. No hablamos de nada, de nada en absoluto. Creo que los dos sentimos tácitamente que ese era el límite, que yo había llegado al borde. Me fui una hora después y creo que quedamos en vernos la próxima semana, cuando se pudiera, cuando yo pudiera.
Ese día volví a casa de noche, era muy tarde. F. me estaba esperando sentado en la mesa de la cocina. El arma apoyada en la mesada. “No te preocupes”, me dijo, “ya limpié la sangre”.
21 ene 2013
12 ene 2013
8 ene 2013
Vivir es un vértigo y no una carrera
Cierto que no prescindí de ningún laberinto
que amenazara con un callejón sin salida.
Ante otro más de lo mismo creí en lo distinto
porque vivir era búsqueda y no una guarida.
Pero, quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello...
dímelo... me va la vida en ello.
Cierto que cuando aprendí que la vida iba en serio,
quise quemarla de prisa jugando con fuego.
Y me abracé defendiendo mi propio criterio
porque vivir era más que unas reglas en juego.
Pero, quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haberte creído que amar
era el verbo más bello...
dímelo... me va la vida en ello.
(Aute, auterretratos vol. 3)
(Y quizás esa persona que buscás, esa que nunca dejaste de buscar, está allá afuera. Parada en una esquina, esperando que los autos se detengan para cruzar. Y quizás esa imagen que tanto buscás, su imagen, se esté reflejando ahora en los vidrios del colectivo que pasa por esa esquina. Ahora, justo ahora, mientras vos leés esto. No te calles! No te quedes con las ganas de un abrazo, de un beso. No vale la pena perderse ser feliz por vergüenza. No te reprimas a vos mismo, es muy triste! Nunca dejes de hacer lo que querés por miedo. No te calles, por favor.)
que amenazara con un callejón sin salida.
Ante otro más de lo mismo creí en lo distinto
porque vivir era búsqueda y no una guarida.
Pero, quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello...
dímelo... me va la vida en ello.
Cierto que cuando aprendí que la vida iba en serio,
quise quemarla de prisa jugando con fuego.
Y me abracé defendiendo mi propio criterio
porque vivir era más que unas reglas en juego.
Pero, quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haberte creído que amar
era el verbo más bello...
dímelo... me va la vida en ello.
(Aute, auterretratos vol. 3)
(Y quizás esa persona que buscás, esa que nunca dejaste de buscar, está allá afuera. Parada en una esquina, esperando que los autos se detengan para cruzar. Y quizás esa imagen que tanto buscás, su imagen, se esté reflejando ahora en los vidrios del colectivo que pasa por esa esquina. Ahora, justo ahora, mientras vos leés esto. No te calles! No te quedes con las ganas de un abrazo, de un beso. No vale la pena perderse ser feliz por vergüenza. No te reprimas a vos mismo, es muy triste! Nunca dejes de hacer lo que querés por miedo. No te calles, por favor.)
3 ene 2013
♥
Hablaste tanto hoy... Desde que te abrí la puerta. Yo no sé si habré llegado a decir cinco palabras seguidas, pero vos sí. Vos hablaste y hablaste y no parabas. Al principio te seguía, por un buen tiempo me esforcé por escucharte hasta que llegó un momento que no pude más. Mis esfuerzos no me alcanzaron y me perdí en tu voz. En algún punto quise retomar el hilo de lo que me contabas, no pude, ya me había quedado atrás. Y es mi culpa. A esta altura debería saber que si me quiero concentrar en lo que me contás no te tengo que mirar a los ojos. Porque es automático, si empiezo por los ojos no me puedo contener y me detengo a observar cada detalle de tu cara, esa muesquita que se te forma cuando pronunciás la sílaba "ri", la manera en que fruncís levemente el ceño, la tensión en tu cuello, tantas cosas... Al final, por supuesto te diste cuenta que no estaba prestando atención a lo que me contabas. Dejaste de hablar, de repente dejaste todo por la mitad. Entonces me miraste a los ojos, me dijiste hola. Y nos reímos juntos. Ya no hablamos, no hizo falta. Sólo cuando salimos de casa, recién ahí vos dijiste dos palabras más, pero igual como antes, no hacían falta. Hola.
(quise cerrar el post con un fragmento de Rayuela, pero no se puede, habría que citar todo el libro)
(quise cerrar el post con un fragmento de Rayuela, pero no se puede, habría que citar todo el libro)
30 dic 2012
25 dic 2012
Tereré
Y es casi como el olor de tu pelo, pero no hay nada más
embriagante. Vení, enredate conmigo, avancemos hasta que el camino de vuelta
quede tan lejos que ya no sea posible. Vení, perdete conmigo. Me preguntás si
te dejo… la pregunta correcta es si podemos, si los dos podemos soportar esto. Es
mejor que el fuego y el viento juntos, puede derribar cualquier cosa. Probá con
arriesgarte… me preguntás como se hace eso… bueno, es como meterse al mar hasta
no hacer pie y de ahí un poco más. Alguna vez corriste tan fuerte, sin mirar
atrás, sin saber por donde ibas? Deberías.
20 dic 2012
Es esa luz que tenés alrededor
El reloj en mi cocina vuelve el tiempo para atrás, posta.
Cuando algo no funciona, cuando realmente una sabe que algo no funciona pero no
conoce el porqué, hay que dejarlo ir. No preocuparse más. Y no sólo al reloj me
refiero. Digo, es como cuando te imaginás algo. Es impresionante el poder de la
imaginación, para estar hasta en el más mínimo detalle. En esos momentos soy
capaz de ver colores, de ver gestos, de ver palabras, porque todo se trata de
ver, no de sentir, ni hablar, eso no existe en los sueños. Cuando soñás sólo
ves, lo pensaste? En los sueños no hay sabores, ni olores, ni tacto, sólo ves.
Es casi como un sueño de esos tan vívidos que cuando te despertás vas al espejo
para ver si son ciertos. Es imaginarse todo, e imaginárselo perfecto, obvio.
Para eso están los sueños. Para que las cosas se compliquen está el resto, lo
que queda.
Y hay veces en que uno ve todo tan claro, tan directo, tan
simple. Eso es lo que tiene de bueno la ilusión, se pierde casi tan rápido como
aparece. No es como la esperanza, esa es la peor. Y una tortura que tarde tanto
en irse. Pero cuando al final también perdemos la esperanza, ahí si que viene
el alivio. El alivio y la felicidad, todo junto. A la mierda con la esperanza.
(siempre tan susceptible, para variar)
9 dic 2012
Reflexiones de bar
Nada más constructivo que ponerse en el lugar del otro. Pero
no falsamente imaginando como reaccionaría uno, que haría uno en esa situación.
Sino realmente estando en el lugar del otro, que te toque vivir lo que antes
sólo criticabas, lo que antes veías de afuera y no podías entender. Y llegar a
decir… “la puta madre, que equivocada que estaba al juzgar a esa persona, me
tocó a mí e hice exactamente lo mismo”. Eso es aprender.
(Agradezco infinitamente no tener acceso a esas fotos!) :)
5 dic 2012
24 nov 2012
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